Klando es una ciudad antigua y muy bonita cerca de Praga, a menos de 30 kilómetros, por lo que visitarla no será complejo y no te vas a arrepentir de haber paseado por sus calles y espacios naturales.
Comenzaremos a visitar Kladno por su plaza principal, donde encontraremos interesantes monumentos. Desde allí podremos acercarnos hasta la calle TG Masaryk donde nos encontraremos con la fuente y la estatua dedicadas a San Juan Nepomuceno.
Ambas construcciones son del año 1706 con el objetivo de presentar respeto a la figura de Nepomuceno antes de su canonización oficial, pero en ese momento fueron ubicadas en la plaza principal. El abad Benedictino Benno Lobl fue quien pidió trasladarla a la calle donde se encuentra actualmente.
Pero su historia de idas y venidas no termina allí, durante el año 1919 fue tirada abajo y sus pedazos fueron guardados como reliquias en los jardines del decanato.
En el año 1968 los habitantes de Velká Dobrá tomaron la iniciativa de reconstruirla y la colocaron en la capilla de Dobry. La que podemos ver actualmente es una copia creada por varios escultores y fue consagrada en el año 2003.
Continuando por la misma calle encontraremos la Capilla de San Florián, que fue construida como hospital para los siervos de los feudales y fue fundado en 1610 en estilo barroco. Llama la atención su planta circular con un cuadrado en el interior.
También en su interior tiene una cruz ubicada justo en el centro de la planta y que marca el espacio de la cúpula que es octogonal. Para su construcción se demoró más de 100 años.
Foto Vía: Mestokladno.cz
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